La persona que recibe la puñalada reacciona rápidamente en defensa propia.
Al final, el atacante simplemente se sienta como si no hubiera pasado nada.
El atacante actúa como si fuera un zombi, como si estuviera drogado o hipnotizado.
Si deseas contribuir ayudando económicamente con el trabajo de periodismo e investigación de El Diestro, puedes hacerlo suscribiéndote en https://eldiestro.tv/cuenta-de-membresia/tipos-de-suscripcion/.